
El martirio de Yana-Wara, observado desde los ojos de su torturador, vuelve impúdica la belleza clásica de sus imágenes y las dota, paradójicamente, de esa cualidad afectiva en estado puro, de esa forma extática que Gilles Deleuze encontraba en la cámara de Dreyer al narrar La pasión de Juana de Arco.
Preso en la montaña rusa de emociones que el narco-melodrama de Emilia Pérez me ofrecía, dentro y fuera de su diégesis, no he parado de preguntarme si acaso todo esto no será un chiste, una parodia exquisitamente armada.


Decolonizar en el registro caribeño quizás sea, entre otras cosas, devolver lo maravilloso a su condición real. Y hay muchos actos de este tipo en La pecera. El ron, por ejemplo, ese brand de Caribe, se regala aquí en botella de plástico sin label y con el apodo de “un cariñito”.
Aunque el director chileno Pablo Larraín convierte a Augusto Pinochet en vampiro, o precisamente por esto, la figura del dictador latinoamericano pierde su hechizo, se manifiesta como lo que es: un significante vacío detrás del cual se esconden los individuos más ordinarios.


Lo que comienza con la siempre esquiva posición económica y sentimental de la nana en una familia pudiente termina siendo un desgarrador paisaje de abismo que separa a los más ricos de los más pobres en República Dominicana y las filosas cuerdas que conectan estos dos polos en el Caribe.
Aunque Tótem (2023), película de la mexicana Lila Avilés, da su propio testimonio fílmico sobre varios temas por los que transita el cine latinoamericano de hoy, es quizás más sobrecogedora e inusual la experiencia que presenta en relación con el tiempo en sí. A nivel visual, están los largos planos secuencia. A nivel narrativo, está la demorada espera de la protagonista, Sol, por su padre, Tonatiuh.


El contrapunto entre los conflictos de Verónica y los de Sebastián pone el dedo en la llaga de una de las paradojas del cine latinoamericano de los últimos treinta años: la paradoja de tener directores de origen privilegiado contando historias de sujetos marginalizados.